El impacto de las redes sociales en el Género de opinión

18.04.2014 14:38

Sin duda, hay una etapa tecnológica antes y después de las redes sociales.

 

Hoy en día las redes sociales, nos permiten no tan sólo tener contacto con muchas personas alrededor del orbe. Además, según la red de la que hablemos, podemos expresarnos de distintas formas, promocionar productos, formas de pensar y hasta manifestarnos de diversas formas. Es en este último puntos donde me voy a centrar en esta columna: Manifestar nuestra opinión a través de una red social.

 

Gracias al impacto de estas redes, cualquier persona puede ejercer su opinión el libre albredrío en la gran mayoría de las redes. Donde el único filtro posible sería si se trata de algún medio de comunicación, o si el comentario es denunciado por alto contenido ofensivo. 

 

Muchas veces las críticas llueven a mares por distintas situaciones. En Chile en particular, país donde vivo, las redes sociales últimamente han significado gran cantidad de críticas de todo nivel y de distintas situaciones. Grandes ejemplos de ello, han sido irregularidades referentes a los sueldos de nuestro país, o desastres acontecidos como terremotos e incendios, como son los casos de Iquique y Valparaíso respectivamente.

 

Es tan grande el poder de estas redes, que ahora las personas pueden expresarse y crear polémicas. Las personas se enpoderan a través de las redes sociales. Muchas veces las críticas son constructivas y llaman a movimientos. Pero otras veces las críticas son mal realizadas, o tomadas con un enfoque equivocado y terminan perjudicando a los medios de comunicaciones que se basan en las opiniones de la gente para filtrar sus contenidos.

 

Muchos casos han sido cuestionados. En el terremoto de Iquique ocurrido el 1 de abril de 2014, las redes sociales explotaron en críticas hacia la Onemi y la actual Presidenta de la República Michelle Bachelet. Si bien el sismo fue de una magnitud de 8.2 grados Richter, sólo hubo dos víctimas fatales, lo que aunque lamentable, es un buen balance con respecto a que no hubo más muertes.

 

Más grave es el caso del gran incendio de Valparaíso. En este caso, más de dos mil fueron las viviendas destruidas y la cantidad de damnificados es impresionante hoy en día. Pero las críticas en las redes sociales no se dejan esperar: Las condiciones de la ciudad no eran las más óptimas y existía el riesgo de un incendio con consecuencias fatales, una persona que se tomó una foto en medio del incendio y que fue "funada" en las redes sociales a causa de ello, la empresa Cencosud que ofrece créditos y una cantidad más elevada de cuotas para salvar las deudas, un experto en sismos que curiosamente se hace experto en incendios y un periodista de TVN que entrevista a niños que perdieron sus cosas en el incendio y que el profesional los hace llorar en cámara y entrega un billete de diez mil pesos. 

 

Todos estos hechos, que quizás han pasado muchas veces antes en una infinidad de ocasiones, pero que ahora surgen todos juntos en una furiosa voz que reclama por sus derechos, que se enfada contra las injusticias. Ahora se manifiestan a través de las redes sociales. Algo que antes no sucedía.

 

Pero ¿dónde está el filtro de las críticas o de las redes sociales?

 

Muchas fotografías del incendio de Valparaíso, ni siquiera pertenecían al incendio en sí. Publicaron por ejemplo una foto del incendio en un medio de comunicación bastante conocido, y la foto correspondía a un incendio en San Diego, Estadio Unidos, del año 2011. ¿En qué momento las redes sociales pueden ser tomadas en serio? Personalmente, un comentario, una nota o una opinión con una o varias faltas de ortografía o redacción, pierde todo interés para mí. Pero tampoco hay un filtro que impida esto.

 

Sin embargo, basta un comentario polémico, para que la gente se centre en esto y reclame. 

 

Ante lo mismo, también me llama la atención, que una noticia puede ser la mejor noticia del día, porque una nadadora olímpica sacó medalla de oro en unos juegos panamericanos. Pero las personas, bajo esa noticia, comienza una persona a comentar de las irregularidades del Comité Olímpico, bajo este comentario, otra persona le encuentra razón y apoya su comentario y agregando las irregularidades presentes en el Gobierno. Luego otra persona más abajo, comenta las irregularidades en el Transporte, otra de la Educación, otro en el ámbito de la salud y otro en el ámbito de la vivienda. Entonces la noticia, la buena noticias, de esta nadadora, quedó en el olvido y hay más de 200 comentarios criticando al país, al gobierno y sus distintos ministerios. ¿Se manifiesta la gente en el lugar correcto en este caso?

 

Claramente, las redes sociales no son como antes. Pero a veces encuentro un poco injusto para el trabajo de otros, que las redes sociales sean ocupadas sólo como un medio para alegar, para manifestar descontento, para vivir protestando contra las cosas y no pensar en las cosas positivas, en enfocarse en contactar con distintas personas, que es uno de los objetivos principales de las redes sociales.

 

Sin duda un impacto que nos demuestra que hoy en día, todos tenemos el poder de opinión. Pero el ejercer una, incluye responsabilidades que muchas veces las personas no tienen claras.